Reivindicaciones de ANPE, ante el nuevo Gobierno y la Ministra de Educación

Desde ANPE felicitamos a la nueva Ministra de Educación, Isabel Celaá, le deseamos éxitos y aciertos en su nuevo cargo y le tendemos nuestra voluntad de dialogar y llegar a acuerdos para mejorar el sistema educativo y las condiciones laborales y sociales del profesorado, perdidas en anteriores legislaturas.

Pedro Sánchez ha conseguido la confianza del Congreso de los Diputados en la moción de censura y ha quedado investido como nuevo presidente del Gobierno. Con el cambio de Gobierno se abre un nuevo escenario político y social, lleno de incertidumbre e inestabilidad por la compleja aritmética parlamentaria y por las diferencias ideológicas y territoriales de los distintos grupos políticos que articulan esta nueva mayoría, que también se traslada a la Educación.

Tras el nombramiento de la nueva Ministra y su equipo, ANPE desde sus señas de identidad de independencia y profesionalidad, sigue ratificando la necesidad de un pacto educativo; aunque somos escépticos al respecto, por los precedentes recientes ante la incapacidad acreditada por nuestra clase política para alcanzar un pacto político, social y territorial.

Pero hay que abordar muchas cuestiones con pacto o sin él. Por ello, apelamos a la responsabilidad de todos para lograr al menos un acuerdo de mínimos sobre aspectos básicos que saque a la Educación de la confrontación ideológica y de la inestabilidad e incertidumbre en la que se encuentra instalada.

ANPE exige llevar a cabo una serie de medidas para mejorar el sistema educativo y a su profesorado que pasan por:

  • Impulsar la enseñanza pública como eje vertebrador del sistema educativo y garante de la cohesión social y de la igualdad de oportunidades, y alcanzar un acuerdo de financiación que permita acometer las reformas necesarias en igualdad de condiciones en todo el Estado.
  • Vertebrar y cohesionar el sistema educativo; esto afecta entre otras cuestiones a la definición de los contenidos básicos y comunes, a la regulación y el derecho del castellano haciéndolo compatible con las demás lenguas vernáculas, a la propia regulación de los cuerpos docentes; en definitiva regular un marco competencial básico en el que estén perfectamente definidos las atribuciones del Estado y las de las CCAA, para que no se resienta el principio de igualdad y de cohesión social en todo el territorio nacional.
  • Abordar la situación del profesorado y su futuro profesional, que dé respuesta al diseño de la profesión docente en un doble aspecto: una Ley de la profesión docente y un Estatuto del profesorado, tantas veces prometido e incumplido en todas las legislaturas precedentes.
  • Revertir los recortes en Educación derogando los RD 14y 20 de 2012 y estableciendo un marco de negociación que permita la recuperación de las condiciones laborales y profesionales perdidas por el profesorado y otras medidas para la mejora de la calidad de la enseñanza pública.
  • Elaborar un Plan Nacional de Mejora de la Convivencia Escolar que permita la mejora de la convivencia en los centros educativos y contemple el desarrollo reglamentario de la autoridad del profesor, un programa de prevención de acoso escolar que incluya la aceleración de los protocolos de protección a las víctimas,un plan específico de formación del profesorado y la reactivación del Observatorio Estatal sobre la Convivencia Escolar,entre otras medidas.

Corresponde al Ministerio de Educación, junto con las Comunidades Autónomas, liderar, coordinar e impulsar las reformas necesarias para vertebrar y cohesionar nuestro sistema educativo, combatir el fracaso escolar mejorando el rendimiento educativo de todos los alumnos, revertir los recortes y revalorizar la profesión docente. Porque el sistema educativo no puede seguir rigiéndose por la transitoriedad y la incertidumbre al que se ha visto sometido en los últimos años.